DONDE COMER EN LISBOA

     Hace algunas semanas finalizaba en Lisboa la carrera de bicicletas de montaña Powerade MTB non stop series, donde participaban cuatro de los miembros del equipo femenino Tricazorla, patrocinadas por MTBPlanet, quedando en la segunda posición como equipo femenino de cuatro miembros. Así que teníamos la excusa perfecta para viajar a la capital portuguesa.
     De viaje en Lisboa no podemos dejar de visitar los monumentos más bellos y emblemáticos de la ciudad como son La Torre de Belén, el Monasterio de los Geronimos, el Castelo de San Jorge, la Plaza do Comercio, sus tranvías y sus concurridos barrios de Chiado, Rossio, Barrio Alto, Alfama.... y un largo etcétera de lugares dignos de visitar. 
        Pero lo que realmente se ha convertido en el motivo de nuestros viajes es la gastronomía, la forma única en que cada persona entiende la forma de transformar la materia prima en experiencias inolvidables. 

        Si estáis de viaje por Lisboa os recomiendo visitar sus mercados, que se han transformado en un espacio de restauración compartiendo con la actividad tradicional del propio mercado. El de la RibeiraAvenida 24 de Julho 50, 1200-109, Lisboa, El más grande y también el mas concurrido;  este espacio simula una gran plaza con pequeños puestos donde cada uno ofrece su oferta gastronómica, ágil y moderna, allí podrás encontrar desde hamburguesas hasta sushi, pasando por los platos más típicos portugueses como el bacalao, como digo hay la oferta es tan amplia que seguro encontraras algo que se ajuste a tus gustos. Ideal para cuando se viaja con personas que no comparten los mismos gustos, porque cada uno puede comprar su comida favorita y degustarla en las mesas comunes. Una vez eliges lo que quieres comer, pagas y te entregan un artilugio que se ilumina al tiempo que vibra, esto significa que tu comida esta preparada y puedes pasar a retirarlo. 
        Pero en esta ocasión fue un descubrimiento el Mercado de Alges, con el mismo concepto que Ribeira, pero mas pequeño, relajado y con música en directo. Casi todas las noches pasamos a cenar y compartir el espacio con los lisboetas, conversando con unas de ellas nos recomendaron visitar el Mercado Campo de Orique, aunque finalmente el tiempo no nos permitió pasar a conocerlo nos quedó pendiente para próximas visitas. 

           Todos estos espacios están muy bien, son dinámicos y actuales, nada más que hay que ver el publico que mueven, pero a decir verdad son bastante cosmopolitas, que quiero decir con esto, que en realidad su oferta es bastante común en la oferta gastronómica de una gran ciudad con algunas pinceladas que le hacen distinta, por ejemplo me encantaron la batata frita, y la sangría de frutos rojos, que uno de estos días tengo que compartir con ustedes. Pero si realmente quieres conocer la gastronomía portuguesa tienes que comer en las brasseries, establecimientos que no han cambiado en los últimos cincuenta años y que ahora podríamos decir que son vintage, pero donde comer dos personas con pan, bebida y postre no te cuesta más de 18 Euros, donde se comparte la mesa con portugueses o viajeros y donde se prueba la autentica cocina local. Suelen ser establecimientos que no invitan a entrar y que publican sus menús en manteles de papel escritos con rotulador, pero que merecen mucho la pena conocer,nosotros en esta ocasión estuvimos en CASA DE INDIA, en Rua do Loreto, 1200-241 Lisboa, Portugal, se come en mesas comunes nosotros tomamos Cerdo Alenteijo, cerdo en salsa con almejas y presentado con arroz y patatas fritas, y pollo asado, tambien acompañado de patatas y arroz; por poner algun pero las patatas eran congeladas. En otra ocasión comimos en CASA LIEGE, comida 100%portuguesa, casera y muy economica, como teniamos el apartamento muy cerca (apartamento Palacio de Camoes, muy recomendable) lo pedimos para llevar eramos tres y tuvimos comida para dos días, sopa, cerdo alenteijo con su arroz y sus patatas fritas.

       Y muy cerca de allí esta LA MANTEIGARIA el mejor sitio, con diferencia, para degustar los famosos PASTELES DE NATA, los archiconocidos son los pasteles de Belem, pero los de la Manteigaria son sin lugar a dudas los mejores. Se trata de un pequeño local donde solo sirven estos dulces, te, café y chocolate. Están continuamente trabajando tras una cristalera por lo que puedes ver el proceso de elaboración, además están siempre recién hechos, crujientes y calentitos, ummmmmmmm deliciosos espolvoreados con azúcar glas y canela. 

       Otro sitio que os recomiendo visitar es PHARMACIA, posee una terraza espectacular junto al mirador de Santa Catalina, por la cual no puedes evitar sentir un flechazo, pero este sitio te va sorprendiendo a cada instante, y si pasas al interior veras que goza de una decoración muy, pero que muy singular. Y es que todo en este local es singular, su carta donde todo recibe nombre de medicamento o su mobiliario, todo tiene un aire particular y único que lo hace inolvidable. Bueno con respecto a la comida no puedo hablar porque pese a intentar comer allí un error con las comandas nos dejo sin poder probar su propuesta, aunque sobre papel no pintaba mal, si bien puede resultar caro comparado con el resto de la oferta de la zona.  


      Como curiosidad, visitar los McDonald de los distintos países que visitamos se ha convertido en una costumbre y aqui no iba a ser distinto, en general la carne es bastante similar y la oferta también con las distintas singularidades que en esta ocasión son las sopas, si, si, en Portugal los McDonald sirven sopa y una hamburguesa inspirada en el bocata más característico de Lisboa, si bien en este viaje no he conseguido comerme uno bueno, la hamburguesa BIFANA.

       Ahora queda entrar en la cocina y hacer una jornada gastronómica inspirada en la cocina portuguesa.

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